- Feb 04, 2026
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El panorama judicial internacional ha dado un giro histórico. Este miércoles, el juez federal argentino Sebastián Ramos solicitó formalmente a los Estados Unidos la extradición de Nicolás Maduro. La petición surge tras la reciente detención del líder venezolano y su traslado a territorio estadounidense, con el objetivo de que enfrente cargos en Argentina por graves violaciones a los derechos humanos.
El caso abierto contra Maduro en Argentina no es reciente; se inició en 2023 a raíz de una denuncia presentada por el Foro Argentino para la Defensa de la Democracia (FADD). La base legal de este proceso es el principio de jurisdicción universal, una herramienta jurídica que faculta a las naciones para procesar delitos atroces, como la tortura o el asesinato, sin importar dónde se cometieron o la nacionalidad de los implicados.
En septiembre de 2024, la justicia argentina ya había ordenado la detención de Maduro y de Diosdado Cabello, tras considerar que existió un "plan sistemático" de persecución y violencia contra la población civil en Venezuela.
La resolución emitida por el Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 2 se fundamenta en el tratado de extradición vigente entre Argentina y Estados Unidos. Tras la captura de Maduro el pasado 3 de enero, el fiscal Carlos Stornelli impulsó el procedimiento de "extradición activa" para asegurar que el exmandatario responda ante los tribunales suramericanos.
Traducción urgente: El juez Ramos ordenó la traducción inmediata del exhorto para agilizar los tiempos procesales.
Diplomacia judicial: El pedido será canalizado a través del Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina para formalizar el contacto con el Departamento de Justicia de EE. UU.
Cargos imputados: Se le acusa formalmente de crímenes de lesa humanidad, incluyendo secuestro, tortura y asesinato sistemático.
La Cámara Federal argentina ya había instruido previamente a Interpol para emitir alertas rojas contra la cúpula del gobierno venezolano. Según los magistrados, las evidencias apuntan a una organización estatal destinada a reprimir de forma generalizada a la disidencia, lo que califica como delitos que no prescriben según el derecho internacional.
El traslado de Nicolás Maduro a Estados Unidos bajo custodia abre una ventana jurídica sin precedentes para que las víctimas venezolanas en Argentina y otros países bajo la jurisdicción universal encuentren justicia tras años de impunidad.
El proceso de extradición ahora depende de la revisión de las autoridades estadounidenses y de la solidez de las pruebas presentadas por el juzgado argentino. Este movimiento refuerza la estrategia regional de combate contra la impunidad en Venezuela y posiciona a Argentina como un actor clave en la defensa de los derechos fundamentales en el continente.