- Nov 20, 2025
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Un ferry surcoreano encallado frente a la costa suroeste del país puso a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades marítimas. La embarcación Queen Jenuvia II, con 267 personas a bordo, chocó contra un arrecife, pero gracias a un rescate exitoso, no se registraron víctimas mortales.
El incidente ocurrió el miércoles por la noche, cerca de la isla Jangsan en el condado de Sinan, alrededor de las 20:17 horas (hora local). La nave transportaba 246 pasajeros y 21 tripulantes cuando su proa sufrió una fractura tras impactar con una roca sumergida.
Según informó la Guardia Costera surcoreana, el ferry encallado no sufrió filtraciones graves ni inundaciones que comprometieran la estabilidad de la embarcación. Esto facilitó que todos los ocupantes fueran evacuados sin mayores incidentes.
Para garantizar la seguridad de los pasajeros, se desplegaron:
17 patrullas de rescate
4 embarcaciones de salvamento costero
1 avión de apoyo
Equipos especiales de la Guardia Costera
Todos los ocupantes fueron evacuados usando la rampa de popa y trasladados al puerto de Mokpo, donde recibieron asistencia médica.
El presidente Lee Jae-myung supervisó el operativo y ordenó mantener informada a la ciudadanía en tiempo real, mientras que el primer ministro Kim Min-seok desplegó todos los recursos disponibles para un salvamento seguro.
El accidente recordó al hundimiento del ferry Sewol en 2014, que dejó más de 300 muertos. Expertos destacan que la causa del choque pudo haber sido un error humano de navegación, al impactar contra un arrecife durante la baja marea.
El Queen Jenuvia II, de 26,546 toneladas y propiedad de Seaworld Express Ferry, cuenta con múltiples cubiertas para vehículos. Aunque sufrió daños en la proa, no hubo filtraciones graves, lo que permitió una evacuación rápida y segura.
Varios pasajeros relataron momentos de tensión:
"Se escuchó un fuerte estruendo y el barco se inclinó", comentó uno. Otros aseguraron que el personal indicó colocarse el chaleco salvavidas y dirigirse a la cubierta superior.
Solo algunas personas resultaron con heridas leves, y no se reportaron pérdidas humanas.
El accidente ha vuelto a poner en alerta los estándares de seguridad marítima en Corea del Sur, reforzando la vigilancia en navegación costera, inspecciones más estrictas y protocolos de seguridad para prevenir incidentes similares.